Título: El Hombre Más Buscado
Autor: John Le Carré
Editorial:Plaza y Janés
Primera edicion. Feb 2009
Precio : cerca de 13.000 en Antártica
Siempre he sostenido que hay autores que escriben sólo para entretener o ganar dinero, como un trabajo más, y otros que escriben para decir algo y, como la vida es un contínuo, todos en realidad lo hacen por una combinación de ambas cosas, unos más pegados a un extremo, otros al otro.
John le Carré está definitivamente cargado al lado de los que quieren decir algo. Con Amigos Absolutos y esta novela, no me queda ninguna duda.
Hace años leí un libro de le Carré, en inglés , regalo de un proveedor habitual, gringo, gran viajero internacional que, como habremos visto en los aeropuertos, suelen devorar libros a medida que acumulan millas. No me gustó, el estilo es sombrío, pesimista y escueto, sin montar ninguna escenografía para la acción, sólo acción pero sin detalles, no hay descripciones de cómo salta la sangre ni vuelan los fragmentos de hueso y piel. Se me imagina una escenografía de teatro sin decorado en que todo el efecto se consigue con luces blancas y sombras duras. No recuerdo el título, pero trataba de un espía ingles sesentón obligado a retirarse, a quien le cuelgan no recuerdo que conspiración y se vuelve un perseguido. Algo similar ocurre en Amigos Absolutos, espías retirados que son engañados para participar en una cruzada que resulta ser una trampa.
En este libro ocurre lo mismo, parece que a Le Carré, que por la foto de la contratapa del libro, tiene sus años, le preocupa el cuento de sus coetáneos. Legítimo me parece. Pero más le preocupa el estado de los servicios de inteligencia europeos, por los que parece que no da un chelín.
La historia trata de un refugiado ruso checheno, medio loco después de haber sido encarcelado y torturado desde que tuvo edad de ser imputable, que llega a Hamburgo, por caminos tortuosos, ilegales y muy sospechosos, a reclamar una herencia de dinero mal habido de su difunto, corrupto , despreciable y despreciado , padre; de una abogada joven e idealista que toma la cruzada de salvar a este pobre individuo y
de un banquero sesentón , inglés residente, como corresponde, heredero del banco donde están los fondos. Pero en realidad trata de la maraña de servicios de contraespionaje, espionaje, contraterrorismo y protección de la Alemania, digamos post 11-s, y de su sumisión, ¿ culposa? a los servicios ingleses y americanos que, por ser depositarios de las consecuencias de los atentados de las torres gemelas y del metro, parecen tener el monopolio de la lucha contra el mal. Trata de cómo estos servicios, a partir de la constatación de la existencia de este refugiado, su seguimiento y comprobación de contactos, llegan a la conclusión, basados en lugares comunes y silogismos que no es quién dice ser, que sus intenciones son terroristas y debe ser neutralizado.
Magistral es el discurso de un doctor árabe, terrorista converso quien, para implicar en el cuento a un sabio musulmán residente , predicador televisivo de la moderación y la paz, promotor de sociedades benéficas, usa el argumento del cinco por ciento, es decir que la naturaleza humana sólo sigue dos posible caminos: “ se es bueno 95 por ciento para compensar lo malo que se es en el otro 5 por ciento, que por cierto no se ve, o se es bueno 5 por ciento para compensar un 95 por ciento de maldad” Con este argumento, convence a toda una audiencia de directores y aspirantes a zares antiterroristas de que como este hombre sólo deja ver el 95 por ciento de bondad, es seguro que el otro 5 por ciento está destinado a financiar el terrorismo.
Los mismos servicios, que se han encargado de reclutar, mediante coersión, a la abogada y el banquero, cada uno por su lado sin que el otro lo tenga muy claro, se encargan de inducir el contacto ( crear la coyuntura, en palabras de uno de los protagonistas) entre el refugiado y el sabio.
El final es similar al de Amigos Absolutos, (¿típico de Le Carré?), los servicios entran a sangre y fuego , esta vez se sirven de un bus, capturan a los supuestos terroristas y se lo entregan a los americanos para que haya justicia . “Justicia a punta de pistola”, “Justicia sin un puto abogado que pervierta la acción”.
Solo una llamada telefónica en clave entre el sabio musulmán y uno de sus contactos, nos deja pensando en el dichoso 5 por ciento de este personaje.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario