Pero bueno, uno tiene que hacer lo que tiene que hacer. En este caso, escribir las cosas que me pasan por la mente, aunque sea para que no hagan daño ahí dentro.
El panorama es desolador. Los políticos, la tan bien llamada “clase política” están en un frenesí, una orgia por demostrarle al “pueblo” quien es el “con más calle”, el que más ama a los que sufren y el que más odia a los “ricoh”. Las pruebas de su amor son la destrucción sistemática del “sistema”. Es decir de las bases de la economía. Me sorprendió y me chocó al punto de casi entrar en depresión, ver a los diputados de Chile Vamos sumidos en este frenesí. Algunos dicen que es por sobrevivencia, por salvar los puestos. Puede ser, pero cuesta mucho asimilarlo y solo se entiende como una cosa de “clase”.
Es lo mismo que en la URSS o la Alemania Nazi, la pertenencia al partido exigía cualquier “sacrificio” (especialmente si eran otros los sacrificados, aunque el sacrificio del alma no es transferible). En este caso no es la pertenencia “al partido” lo que importa, es la pertenencia al congreso.
Cuenta el libro “en el bunker de Hitler” escrito por una de sus secretarias, como, en los últimos días, los internos en dicho complejo se entregaron a una continua orgía de sexo, comida y alcohol, previendo, pero sin mencionarlo, el exterminio inminente.
Como llegamos a esta posición? Bueno, muchos factores inciden, no tengo idea cuantos, solo mencionaré lo que atisbo desde mi limitado campo de visión.
La derecha, se creyó el cuento del “Fin de la Historia” de Fukuyama y dado eso, se autodisolvió y fue reemplazada por un cascarón vacío compuesto de escaladores sociales sin sustancia.
Nada de ideología, nada de fundamentos teóricos sobre economía, sociología, sin conocimiento de la historia. Solo ocupar vacantes en el bando que las ofrece, buscando cierta afinidad de grupo con relación a los intereses personales. Mucho eso si “afán de poder” (will to power).
La derecha económica, los grandes empresarios, pensaron que el sistema de economía social de mercado, estaba en fase de movimientos perpetuo y solo se preocuparon de generar utilidades ( y no tengo nada en contra de eso, pues se que son el combustible del sistema) haciendo caso omiso de las señales. Creyeron que cumpliendo al mínimo (y a veces transgrediendo) las reglas de competencia, pagando impuestos y cumpliendo leyes y reglamentos estaba todo asegurado.
Creyeron que la mentada Responsabilidad Social Corporativa, consistía en hacerle guiños y financiar a la izquierda intelectualoide, en lugar de aprovechar ese espacio para fomentar y potenciar un arte e intelectualidad con ideas afines y necesarias para el mantenimiento y mejora continua de la economía social de mercado, con profundas raíces en la mente y la imaginación de los jóvenes.
Trataron de ser reaccionarios con aspecto de progresivos, confundieron arte con socialismo e intelectualidad con deconstruccionismo y alimentaron a una hidra que ahora se los quiere engullir.
Todos caímos en la trampa del mercado, al asumir que todas las actividades debían ser autosustentables en si mismas. ¿no nos dimos cuenta que, por ejemplo, el fracaso comercial estrepitoso de la universidad ARCIS , aportes ilegales del exterior incluidos, era una señal de como entiende el adversario la educación? No como un agente económico sino como un agente de infiltración y doctrina. ¿tampoco entienden que el hoyo sin fondo de TVN no es sino señal de que las comunicaciones tampoco deben verse como fuente de ingreso sino como vehículo de inversión de carácter estratégica para asegurar piso futuro? Vemos como el Mercurio cede cada vez más espacios al progresismo. Tal vez como herramienta para asegurar audiencia y mantener flujos de caja presentes, lo mismo con ciertos canales de televisión, sin pensar en el abismo que se cierne a la vuelta de la esquina.
Leo ahora último, casi al cierre de estas páginas que la CNN tiene un hoyo financiero de 155.000 millones de dólares (¡ciento cincuenta y cinco mil millones de dólares!!!) y quieren venderla. ¿Pérdida financiera? ¡por cierto!. ¿Fracaso estrepitoso? ¡para nada! Cumplió su rol de subvertir las mentes de cientos, si no miles de millones de ciudadanos del mundo y preparar el camino al NOM. Yo lo clasificaría como gasto militar.
17/11/20