jueves, 18 de febrero de 2021

 

TERREMOTOS

 

 

 

Ya casi no  nos asombramos cuando recibimos noticias de que un terremoto grado 6 o 7 en Turquía causó miles de muertos y que en ciertos lugares no quedó piedra sobre piedra. Y vemos fotos de ciudades reducidas a montones de escombros y, en secreto, no enorgullecemos de que aquí un grado 6 no da ni para arrancar y solo tenemos que preocuparnos de que no se nos caiga la tele.

Bueno, si eso es así, es porque aquí se construye de acuerdo y respetando las normas de construcción antisísmica. Los ingenieros y constructores están claros de su responsabilidad, civil y penal si algo llega a ocurrir. Los fiscalizadores hacen su pega y los resultados están a la vista.

Esto ocurre porque aún no existe un nivel de corrupción que haga viable y rentable saltarse las reglas. Todavía las instituciones funcionan para garantizarle a Ud , señora, señor, que se compra un departamento, que todo el fierro y cemento requerido para aguantar un grado 9, esta donde tiene que estar.

Presumo que eso no ocurre en otros países, como el del ejemplo.

Pero atención, en la medida que nuestras instituciones se vayan deteriorando, que los fiscalizadores se pongan mas “ accesibles” ,los jueces más benevolentes y los legisladores menos atentos al bien común, nada  puede garantizar que este positivo estado de cosas se mantenga.

La resistencia de los edificios de una nación, es reflejo del estado moral de la misma y prefiero no hacer pronósticos de como nos va a pillar el grado 8 de 2030.

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