sábado, 6 de marzo de 2021

la carta que nadie pesca

 

Estimados

                  Soy un simple ”televidente” de los que ven su programa de los jueves. No siempre, y  casi nunca en línea pues otros intereses me ocupan en ese horario.  Debo decirles que no podría coincidir más con sus apreciaciones y puntos de vista.

               Ayer, escuché, mientras estaba en el gimnasio, completo su programa del jueves y me gustaría darles mi opinión y sugerencias basadas en mis propias observaciones y largas meditaciones

La victoria de 78% del día domingo es la victoria completa de la ignorancia.  Estuve de apoderado y hubo tiempo para charlar con vocales y la apoderada del apruebo, quien vistiéndose de una supuesta “ expertice” en temas previsionales pues “ trabaje por n años en afp”  solo repartía slogans y muletillas ( “esto fue para ahorrarse el impuesto de 15%” )y no me dejó terminar ninguna oración de mas de 30 segundos. El presidente de mesa, que era bastante razonable no me dejo explicarle por qué no había que tenerle tanto miedo al lucro. Los otros dos vocales que creo estaban esperando explicaciones tuvieron que conformarse con lo que pude decir en “ charlas” de 30 segundos.

 

Vuelvo a la ignorancia. Triunfó la ignorancia de quienes han vivido en abundancia casi toda su vida ( yo diría toda para los menores de 50). Dejémonos de cosas, hasta el mas “humilde” de los primera línea tiene zapatillas, ropa para abrigarse y almuerza todos los días ( no me voy a referir al celular para no caer en muletillas) Ellos no saben , y lo dan por sentado, casi como una fuerza de la naturaleza, que hace 40 años había un porcentaje de la población que debía andar con zapatos rotos ( ¿se han fijado que ya no existen las reparadoras de calzado?)[1]) o sin zapatos, comían cuando había, y pasaban frio y compartían y heredaban la ropa entre parientes.   Ellos no saben , y creen inmutable, que parte de esa seguridad de recursos básicos se funda en la constitución, que a través de encadenamiento de libertades y derechos permite el crecimiento económico que produce esos mínimos. Tampoco saben, porque no han leído un libro en su vida que, un mal gobierno, con políticas económicas antilibertad en 6 meses es capaz de reventar una economía floreciente. Entonces para esa gente que está en lo que creen un piso inmutable, cualquier cosa que consigan es una ganancia. Nadie les ha dicho, porque no conviene, que el tal piso tiene pies de barro y basta una lluvia para que se disuelva.

Lamentablemente, la economía, aunque parece fácil y de sentido común, es una ciencia muy relacionada con la psicología y muy contraintuitiva.  ¿como va a ser posible que aumentando el impuesto se recaude menos?.

Yo no sé si la señora Aylwin, cuando hizo su reforma educacional, lo hizo a sabiendas, o fue un acto de voluntarismo basado en la ignorancia que, por pura mala suerte nos trajo aquí. Nunca se sabrá. (como tampoco en el caso de las señoras Alvear y Pérez, con las que completamos la tríada de grandes reformistas que nos hundieron)

 

Volviendo al tema, y para no alargarme, no podría estar más de acuerdo que la batalla que se nos viene es la de la lucha por las ideas. Tenemos que recapturar las mentes y las imaginaciones de las generaciones. Pero las batallas no se ganan con ideas, se ganan con planes.  Hay que leer a Tsun Tzu- cada vez que lo leo, veo claramente que la izquierda si lo leyó- para descubrir que el que llega primero al campo de batalla y tiene tiempo de ordenar las filas, fortificar y descansar, sorprende a su enemigo cuanto está cansado y desorganizado. Eso nos hicieron.

Para todos está claro que la carta que jugó la izquierda fue la de adueñarse de la educación, hecho esto, todo lo demás cae como fichas de dominó.[2]  No nos queda más remedio que atacar por ahí.  Seguir emitiendo videos por youtube o comentarios audaces en tuiter, puede mantenernos animados y unidos, pero solo los ven y leen quienes ya son partidarios de nuestras ideas -telepensantes que llegamos a 22% de los votos-. Debemos ir por gente que no lo es.

 

Mi propuesta de plan es:

1)apoderarse de una universidad: Hay que convencer a rectores y/o accionistas, junta directiva o como se llame, de abrazar las ideas de la libertad e incluirlas en sus curriculums. Pluralismo y otras yerbas, bien bonitos en los lemas en latín, en el core, ideas de responsabilidad, accountability, economía social de mercado. Un cuerpo de profesores de clara tendencia libertaria. Si no existe una universidad susceptible, hay que fundar una mientras se pueda.

2) dar acceso a esa universidad a jóvenes de todos los estratos sociales mediante planes de becas con serias exigencias académicas para mantenerlas.

3) esta universidad no va a ser rentable, va a ser un saco roto, al cual, empresarios o fundaciones a nivel global deben contribuir para su sustento.

4) hay que bajar un nivel, hacer lo mismo con cuanto colegio o liceo se pueda. Establecer colegios subvencionados si todavía se puede o fundaciones de beneficencia que sostengan colegios “particulares” a los cuales se acceda con muy bajo copago.  Los alcaldes libertarios deben ver manera de empujar los colegios de su comuna hacia, como mínimo, una enseñanza libre de adoctrinamiento de izquierda y con cuanto adoctrinamiento ( sin falso asco) en ideas de libertad sea posible. Para ello deben contar con apoyo de un poderoso equipo jurídico que les permita sortear la innumerable cantidad de conflictos por discriminación que van a surgir.

5) organizaciones sociales: hay que fundar o adueñarse de organizaciones del ámbito social, juntas de vecinos, clubes deportivos, academias de lo que sea, centros de madres, etc. El imán de aprender futbol o yoga o macramé o salir a caminar  por la pampa o bosque  deben permitirnos entregar a la gente contenidos que les permitan levantar esa niebla de oscurantismo que les han impuesto.

6) Sistemas de apoyo: centros de perfeccionamiento, campamentos de verano, becas, cursillos ,seminarios, centros de estudio , dirigidos principalmente  a profesores, pero abiertos a todos, para mantenerlos orientados y motivados.  En estos centros se debe estudiar historia del siglo XX.

7) Obvio que hay que financiar esto, hay que buscar en empresarios y fundaciones internacionales el apoyo requerido.

Eso es, a grandes rasgos mi propuesta. Yo no soy político ni podría serlo, soy ingeniero civil en etapa de semiretiro “forzado” y  aficionado a la historia. Los sigo a todos por twiter, aunque con un alias por razones laborales ya que suelo ser medio deslenguado e impulsivo en mis comentarios.



[1] 

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