Otro
recuerdo de un mundo feliz (cuento)
Hoy pude
conversar, si se pude decir así, con uno de ellos. Yo estaba en la fila para
recibir la ración de lentejas apolilladas y mal cocinadas que nos dan cada dos
días cuando llegaron en su caravana de 4x4 de lujo. Yo que me aparté un poco de
la fila para copuchar, de pronto me vi rodeado de camarógrafos y micrófonos que
me condujeron hasta el costado del auto más caro del lote . Por la ventana pude
verlo, mas bien gordito, perfumado, con manicure y corte de pelo de estilista y
ropa y reloj carísimos. Complaciente me
preguntó ¿está todo bien con la ayuda que te damos desde el congreso? ¿Qué
opinas? Y le dije lo que opinaba. De pronto las cámaras y micrófonos se
volvieron armas y esposas, y aquí voy, en la parte de atrás de un camión
militar, no sé con que destino…y me perdí mi ración de lentejas.
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